lunes, 10 de agosto de 2015

bellotas y juegos

Había una vez una bellota que quería vivir como los insectos, cuando se dio cuenta de que no podía trabajar, por carecer de manos, se arrojó a sí misma desde lo alto de una montaña. Sus restos alimentaron a los insectos que tanto amaba.

A veces me pregunto si es que todo esto es de verdad o de si todos estamos vivos. Si todos estuviéramos muertos jugando a ser vivos? Por qué el juego no es tan divertido para tantos como debería ser? Recuerdo, entonces, que la finalidad amarga de los juegos no es ser divertidos, si no que los juegos existen para que las personas los ganen y se sientan mejor con ellos mismos, es la sensación de ganar, es lo que más nos gusta.

Los perdedores siempre se ven tan tristes, se ve en ellos la llama muerta de un "la próxima vez" y se alejan rotos y sin remedio.

El juego no muere, sólo se le abandona como a una muñeca que se queda tuerta o es demasiado altanera. El juego se puede recuperar pero no se le redime nunca, nunca, nunca.

Nadie inventa nunca juegos nuevos, todos se han diseñado con el único fin de olvidar el tiempo ganando.

Ayer

Ayer se me derrumbó el mundo en 10 segundos, todo me daba vueltas pero no del desmayo sino de todas mis pasadas experiencias con las personas. Recuerdos de lo que otros me han dicho, eventos tristes y todo esto, para que al final me dijeran "Te quiero!". Fui de la tristeza absoluta a la alegría más infinita en tan sólo diez segundos.

Me siento cansada hoy por toda la emoción de ayer. Cómo afectan los recuerdos.

viernes, 7 de agosto de 2015

Nadie me esperaba en la fiesta

Una vez fui a una fiesta con mis amigas y al llegar alguien me dijo "tu qué haces aquí?" El silencio de toda la gente en la fiesta fue TOTAL!! Esta persona que les cuento no me lo pregunto con sorpresa o gusto por verme, NO!!! Sólo se tapó la boca mientras otra persona le jalaba el brazo diciéndole bajito "Cállate!". El peor momento de mi vida. Recogí mis cosas y me fuí, mientras las personas que estaban en esa fiesta seguían en silencio. :'(

Cuando llegué a mi casa, lloré mucho, sabía que no pertenecía y que esas personas me veían como una estúpida. Y yo todavía acepté ir por qué mis amigas habían insistido, le había pedido dinero a mi mamá porque la fiesta era de cooperación, con mis amigas había elegido que ponerme. Me sentí estúpida desde ese día.

De eso ya hace muchos años y todavía no me recupero.